10 mayo 2012

El mercado laboral español: el menos flexible de Europa

La flexibilidad del mercado laboral
Todos sabemos que el principal problema de España es el paro con  4.750.867 personas paradas en el mes de marzo. Pero nadie se pregunta por qué España es la líder del desempleo, nadie escucha a la CEOE y, últimamente, por desgracia, a los que más se les está escuchando son a los lideres sindicales de UGT (Ignacio Fernández Toxo) y CC.OO (Cándido Méndez).

La economía española ha vivido una insostenible época dorada gracias a la burbuja inmobiliaria iniciada con la Ley Suelo de 1998 promovida por el gobierno de José María Aznar (PP). España contemplaba los efectos positivos de la "economía del pelotazo": el desempleo se reducía porque había una fuerte demanda de empleo.


Este incremento en la demanda del empleo en todos los sectores empresariales presionó los salarios de los trabajadores al alza. Un dato oficial con el cual podemos defender esta relación es el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Así pues, el SMI en España pasó de 442,20€ en 2002, a 641,56 en 2011.



Además, los sindicatos en la defensa de los intereses de los trabajadores consiguieron aumentar las indemnizaciones por despido, tanto si fuera procedente o improcedente. Poco a poco, con este tipo de medidas se iba consolidando un mercado laboral en España menos flexible.

Además, el mercado laboral español fue perdiendo competitividad frente a sus homólogos europeos, sobre todo respecto Alemania. El país germano desde el año 2000 ha realizado políticas de contención salarial, mientras que sus socios europeos como Italia y España incrementaban en la primera década del siglo XXI los costes laborales unitarios en un 40% y un 32% respectivamente. Esto hizo muy atractivo el mercado alemán para la inversión extranjera, que además cuenta con una productividad elevada, pero, por contra, repercutió negativamente en términos de empleo a Italia y España, que además cuentan con una productividad bajísima.

Los costes laborales en España incrementaron sustancialmente durante el 1º gobierno de Zapatero (PSOE). A partir de 2008, cuando estalló la burbuja inmobiliaria, España empezó la sangría del desempleo y, por consiguiente, sus costes laborales rompieron los últimos 8 años de tendencia alcista estancándolos los 2 años siguientes.

En respuesta al elevado desempleo, los gobiernos de España hicieron 2 reformas laborales en menos de 3 años. La primera fue promulgada por el gobierno socialista de Zapatero (PSOE) en 2010 y la última ha sido promovida en 2012 por el gobierno de Mariano Rajoy (PP). No obstante, una reforma laboral no asegura la creación de empleo, sino que simplemente es una premisa.

En síntesis, las 2 reformas laborales cometidas en España han sido muy poco ambiciosas, pues apenas han reducido los costes laborales respecto a sus socios de la Unión Europea. Para demostrar esta posición tan sólo hay que echar un vistazo a la imagen expuesta a continuación.




Sabemos que el objetivo es converger los altos costos laborales de España y Italia, con los apetitivos y reducidos costes laborales de Alemania. Este proceso de convergencia se puede hacer de 3 formas:

  • Haciendo contención salarial durante más de un lustro en España e Italia
  • Incrementando los salarios de forma notable en Alemania
  • Combinando los 2 anteriores puntos haciendo la convergencia más rápida
Las 2 reformas laborales españolas iban en el camino de la contención salarial, pero mientras Alemania siga alargando en el futuro sus políticas de contención salarial de los últimos 10 años, dejaría sin nula efectividad las 2 reformas en el sector del empleo, y el proceso de convergencia de costes podría durar varios lustros.

Gracias a dios el Bundesbank, el banco de Alemania, ha dejado su miedo de la inflación (principal temor de los alemanes) y ha expuesto que está dispuesto a tolerar niveles de inflación algo más elevados como resultado de promover futuras subidas salariales en Alemania para impulsar la competitividad de los países periféricos de la Eurozona (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España). De hacerse realidad esta afirmación, España vería los efectos positivos de sus reformas laborales y recuperaría la competitividad perdida en la última década, lo que provocaría un situación favorable para crear empleo en la península ibérica. 

No obstante, considero que España ha de cambiar el chip respecto a la actualización anual de los salarios y seguir la estela alemana de los últimos 10 años. España si quiere hacer competitivo su mercado laboral y reducir así sus elevados niveles de desempleo, debe subir los salarios no conforme al nivel de inflación, sino conforme a la productividad, a pesar que ello comporte una caída de los salarios en términos reales.


La rigidez en el mercado laboral genera desempleo
España tiene el mercado más rígido de Europa, seguido de Grecia, Francia, Italia, Noruega y Portugal. Por contra, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda son los países que cuentan con los mercados laborales más flexibles. 

Nos podríamos preguntar, ¿a mayor rigidez del mercado laboral hay más desempleo? La respuesta es afirmativa, los países que tienen un mercado laboral excesivamente rígido como España y Grecia, tienen unas elevadas tasas de desempleo, mientras que los países que tienen un mercado laboral de los más flexibles como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, tienen unas tasas de desempleo bastante reducidas. 
















Ya sabemos que tener un mercado laboral muy rígido favorece tener elevadas tasas de desempleo, pero además, como veremos en el siguiente documento, tener un mercado laboral rígido imposibilita tener empresas grandes, las cuales pueden resistir mucho mejor a las crisis económicas que las pymes. El problema de España es que más del 90% de sus empresas son pequeñas y medianas, las cuales en épocas de recesión son más vulnerables a quebrar y, por ende, a destruir empleo.














Una verdadera reforma laboral para paliar el desempleo
A continuación expondremos las medidas que debería contener una eficaz reforma laboral que favoreciera la creación de empleo a través de la mejora de la competitividad y productividad, pero, sobre todo, apostando por la flexibilidad del mercado laboral.

  • Repartir el empleo no cualificado incentivando la contratación a tiempo parcial a través de desgravaciones fiscales a aquellas empresas que optan por contratar 2 trabajadores de media jornada (4h), en vez de un trabajador de jornada completa (8h). Esto haría aumentar la productividad, pues una persona que trabaja 4h al día mantendría una productividad media por hora más elevada que si trabajara 8h. Una persona no es igual de productiva en la 1ª de hora de trabajo que en la 8ª hora.
  • Abaratar las indemnizaciones por despido. Deberíamos acogernos al modelo de despido alemán, el cual establece una indemnización de 15 días de año trabajado sin distinguir si es despido improcedente o no. 
  • Regular el cobro de las prestaciones por desempleo. El parado para seguir cobrando la prestación por desempleo debería realizar un mínimo de 3 entrevistas laborales por semana bajo la supervisión de un funcionario público. De no ser así, debería aceptar la primera oferta de empleo si desease seguir cobrando la prestación.
  • Incentivar la contratación promoviendo desgravaciones fiscales a través del Impuesto de Sociedades y de las cotizaciones a la Seguridad Social a aquellas empresas que incrementan su plantilla de empleados. 
  • Ligar la actualización de los salarios a la productividad y desligarla del IPC. Esto incentivaría a los trabajadores tanto de la administración pública como los empleados de la iniciativa privada a ser más eficientes y productivos.
  • Implementar el despido gratuito para aquellas personas que habitualmente llegan tarde a su puesto de trabajo o crean conflicto entre la plantilla, ocasionando un ambiente laboral no adecuado para alcanzar una productividad óptima. 
  • Obligar a las empresas a ofrecer 2 semanas de formación al año a sus empleados. Dichos cursos de formación deberían estar orientados a manejar mejor las nuevas tecnologías y/o los idiomas para hacer un mercado laboral más eficiente y cualitativo. A cambio, el Gobierno debería permitir que los gastos de formación fueran deducibles.
  • Reducir a 20 días naturales las vacaciones por año trabajado o optar por reducir el número de días de festividad nacional y/o autonómica.
  • Abolir al 100% las competencias de la patronal y los sindicatos, dejando que el empleador y el trabajador impongan las condiciones de la relación laboral. Sería una medida positiva por vía triple: flexibilizaría rápidamente el mercado laboral y abriría el debate de quitar las inmensas subvenciones que reciben sindicatos y patronal del PGE, lo que facilitaría reducir aún más el déficit público.

8 comentarios:

Un par de comentarios:

- Lo de que los costes laborales españoles son los más elevados de Europa... es algo que habría que mirarse mejor. Siempre se repite lo mismo, pero resulta que el Eurostat publica los datos y España está por debajo de la UE17 y por debajo de la UE27: http://emprenem.ara.cat/opendata/2012/04/24/espanya-te-uns-dels-costos-laborals-mes-baixos-deuropa/

- En cualquier caso, tener un despido alto tampoco tiene que suponer mucho problema, los ajustes los puedes hacer vía reducción horaria (y de salario, claro), como en Alemania: http://emprenem.ara.cat/opendata/2011/11/16/resposta-del-mercat-laboral-espanyol-a-la-crisi/

De hecho, un mercado que crea tanta ocupación en periodo de crecimiento y destruye tanta en periodo de crisis es profundamente flexible. El que no es flexible es el mercado laboral que se mantiene estable sea cual sea el escenario económico. Y por cierto, yo soy partidario de rebajar las indemnizaciones siempre y cuando al mismo tiempo se aumenten las políticas activas de ocupación. La famosa flexicurity de la que seguro has oído hablar: http://en.wikipedia.org/wiki/Flexicurity

Una pista, el problema no es tanto el tipo de despido (caro o barato) si no lo que te aporta cada trabajador, el drama de la productividad: http://emprenem.ara.cat/opendata/2011/12/16/productivitat-lassignatura-pendent-espanyola/

Y el tema de las empresas pequeñas (otro drama español) tiene más que ver con regulación que favorece a la PYME (vía rebajas fiscales, etc.) y quizás (y digo quizás porqué es algo que no me gusta usar para hablar de economía) una falta de cultura empresarial diferente.

Sobre las propuestas que haces... mírate las recomendaciones de la OECD o la UE. Lo que propones suena muy bien sobre el papel, pero los efectos sociales que tiene son brutales y, además, no solucionan el problema del paro.

No entiendo que estés en el grupo heterodox economics y subas esta propaganda manipulada y de pensamiento único, como todo lo que subes por lo que he estado viendo...no te desvías ni un centímetro de la línea marada compañero

Hola Carlos,

En cuanto a los datos de los costes laborales lo tendré en cuenta cuando alguna institución los publique y a ver si comparando pueden cuadrar. Cierto es que organismos importantes difieran tanto en una cuestión no muy compleja.

En resumidas cuentas estoy bastante de acuerdo con lo que expones en los demás parágrafos. Sé que las medidas que propongo son extraordinarias "fuera de lo ordinario", pero todos sabemos que la situación es extraordinaria.

Un saludo!

Básicamente hacer eso es, como mínimo, llamar a una huelga general salvaje e indefinida.
Rebatiendo tus puntos:
-Los gastos en formación ya son deducibles por las empresas.
-Comentas reducir el día de festivos al año, es decir, aumentar las horas anuales de cada trabajador, menos descanso, descenso del turismo con todo lo que eso conlleva (reducción de beneficios, más pérdidas de puestos de trabajo, afectación en el ámbito rural, etc).
-Ligar los salarios a la productividad de la empresa, eso sí que motiva de verdad a los trabajadores.
-"que el empleador y el trabajador impongan las condiciones de la relación laboral": A.K.A. legalizar la esclavitud de nuevo.

Cuando hablas de mano de obra no cualificada parece que estés jugando a los Sims, donde puedes hacer con los trabajadores lo que te plazca. En el mundo real un "sim" antes de ahogarse en la piscina cuando le has quitado la escalera, te pega un tiro.

Hola Matías,

Se opten por las medidas que se opten siempre va haber conflictividad, puesto que no hay ninguna medida que pueda proteger los intereses de todos.

Si proteges demasiado al colectivo de los 'ocupados' con el actual modelo que es excesivamente rígido desproteges los intereses del colectivo de los 'parados', ya que pones trabas a la repartición del empleo y a la creación de puestos de trabajo.

En cuanto a los gastos en formación, me refiero a que debería ser obligatorio que la empresa ofreciera algún tipo de cursillo que ampliara los conocimientos del trabajador y que éste estuviera obligado a asistir. Obviamente deberían ser deducibles como ahora.

Cuando habló de ligar salarios a la productividad es para hacer más competitiva nuestra economía. Ejemplo: si eres más productivo que tu compañero de trabajo, no te gustaría cobrar lo mismo año tras año, pues me parecería que eso es fomentar la ineficiencia y crear una sociedad de mediocres y que atenta contra el progreso.

Por último, creo que la demanda de trabajo y la oferta del mismo deberían ser los únicos factores para fijar los salarios. Fijar un SMI provoca que las empresas que quieran contratar a gente por menos del SMI no puedan hacerlo aunque haya gente que este dispuesta a trabajar por ese precio, lo que hace aumentar el paro. Podrás pensar que si el mercado fija el precio del trabajo el trabajador sale perdiendo, pero es falso! Un mercado con mucha demanda de trabajo (como el tuyo; el de la informática y las nuevas tecnologías) presiona los salarios al alza. No creo que haya programadores actualemente que cobren menos de 2.000€ al mes. Por contra, los sectores con poca demanda de empleo (por ejemplo ahora la construcción) presiona los salarios a la baja. Hace 3 años un aparejador podría cobrar 3.000 al mes perfectamente, ahora si cobra 2.000€-2.500€ dale gracias.

En resumidas cuentas, el mercado es el que debe fijar los salarios en respuesta a la demanda y la oferta de empleo. Imponer un salario mínimo en el convenio sectorial hace que la oferta y la demanda que estén debajo de ese precio no se puedan poner de acuerdo, lo que haría aumentar el desempleo.

Sé que lo que expongo es duro. El socialismo se ha cronificado en nuestra sociedad y pedimos a nustros políticos una situación de felicidad continua ilimitada en la que no caben las recesiones y los consiguientes ajustes presupuestarios, sin saber que eso es imposible.

En fin, el partenalismo del socialismo nos ha llevado a una situación en la que todos los ciudadanos piden justificado 'moralmente' un potente Estado del bienestar sin saber que éste resulta caro de mantener. No queremos recortes ni tampoco que nos suban los impuestos, eso es inconcebible. Del mismo modo, cuando intentamos solucionar el excesivo desempelo no queremos flexibilizar el mercado laboral porque eso es un atraco a los 'derechos de los trabajadores'. Sigamos sin flexibilizar el mercado laboral, ya me dirás si con 5 millones de parados hay suficientes cotizantes en la Seguridad Social como para mantener la sanidad, o si hay suficiente actividad económica para recaudar impuestos y financiar la educación pública.

Señores, hagamos un esfuerzo y pensemos. Nadie es malvado en esta vida y no hay ningún empresario que intenta esclavizar a los trabajadores. La errónea figura del empresario malvado se ha instalado en la sociedad española por culpa del populismo de PSOE, IU y obviamente por los sindicatos. Cuando el gobierno, ya se de cualquier color político, realiza cualquier ajuste lo que directamente piensa el ciudadano es que se les desprotegen sus intereses en beneficio de otros. En fin, es lo que tiene 8 años de Zapaterismo, no os culpo!

Un saludo.

Buenas...

Es evidente que España requiere un mercado laboral más flexible; es más Merkel y compañía deberían darse cuenta que la Euro Zona no puede funcionar correctamente con mercados laborales tan dispares, lo que implica que esto no es únicamente culpa de España o de Italia, sino también de Alemania y de Francia. Creo que así también lo entendés vos por lo que leí en el artículo. Probablemente esto enseñe que Europa necesita mayor unión política para progresar; si es cuestión de revisar un poco la literatura sobre Áreas Monetarias Óptimas.

El sistema económico enseña que hay varias formas lograr esa flexibilidad laboral, ese ajuste del mercado de trabajo que se requiere para disminuir el paro en los países periféricos de la EZ. Sin embargo, ese sistema económico está inserto en un sistema mayor que es el social, y no debemos olvidarnos de eso cuando se diseñan políticas públicas, y más cuando quienes las diseñan son elegidos en democracia.

¿Con qué sentido digo esto? No es que me guste hacer afirmaciones de tipo ideológicas, y caer en un discurso de esos que no parecen hacer más que protestar, todo lo contrario. El punto es el siguiente: España está enfrascada en una recesión con altas tasas de paro al momento que enfrenta un proceso de consolidación fiscal (un eufemismo para políticas contractivas); y en el corto plazo este proceso es contrario a la generación de empleo. Y muchos dirán, pero si se logran los objetivos en el largo plazo se retomará una senda de crecimiento equilibrado. MUY PROBABLE! Pero el problema es que la gente no vive en el largo plazo, mañana esos 5 millones de desocupados, y todas aquellas personas con salarios reduciéndose necesitan pagar cuentas, comprar comida, trasladarse, necesitan dinero para vivir; y en lo posible, vivir dignamente.

En definitiva, la consolidación fiscal lo que exige al sistema económico es que el ajuste del mercado laboral sea aún más fuerte, en términos de salarios, que estos sean aún menores, y mientras tanto mayor desempleo, al menos hasta que se logre la flexibilidad necesaria. Pero hay que preguntarse, de seguir realizando dichos ajustes: ¿el salario de equilibrio es compatible con las necesidades del sistema social, o se llega a un salario irrisorio? Y otra pregunta: ¿Es la flexibilidad buena para el sistema social? Parece evidente que hasta cierto punto lo es, en la medida que puede reducir el desempleo, pero ¿cuánto se le está exigiendo a estos países más debilitados? la flexibilidad laboral: despidos baratos, pérdida del poder negociador de los sindicatos, suspensión de la ultra-actividad, salarios atados únicamente a la productividad, etc. hacen perder las garantías y la seguridad de lograr una vida digna. ¿Cómo? Imaginate que vos trabajas y que la empresa que te contrata es con quien vos solo debés negociar tu salario, quien crees que tiene mayor poder para fijarlo; y si deciden despedirte, y la indeminización es excesivamente reducida e igual independientemente de si es con justa causa o no el despido; y si además de eso tuvieras la mala suerte de venir de una familia en que tus posibilidades de estudio estuvieron muy limitadas y ya alcanzaste una edad avanzada; ¿Cuántas crees que son las posibilidades de lograr un buen trabajo que te garantice a vos y a tu familia un futuro digno? Pocas ¿verdad?

Son sólo dos ejemplos, pero creo que queda claro que los políticos y los economistas (entre los que me cuento) no podemos recetar medidas de ajuste sin considerar el sistema social antes. AJUSTE LABORAL, FEXIBILIZACIÓN! bueno... son las medidas que se requieren, pero en qué medida, en que tiempo, cómo debe ser la senda de ajuste para que no se vulneren las garantías de una vida digna, son todos temas que hay que tener mucho más claros. Después de todo, vivimos en una democracia donde se supone que lo importante es el bien común, no el PIB.

Saludos!

Entiendo perfectamente el funcionamiento del mercado laboral, pero debes de tener en cuenta que un salario por debajo del SMI no es sostenible. Los salarios no son sólo producto de la oferta y la demanda.
Si quieres hacer crecer la economía, distribuye la riqueza. Precarizar los puestos de trabajo lleva a un bucle de pobreza del cual no se puede salir.
Hay programadores que cobran el SMI e incluso menos (SIC). Y aparejadores supongo que también. Los salarios por convenio son pactados entre representantes de las empresas y de los trabajadores siempre, viendo como está el mercado (se renegocian cada pocos años), teniendo en cuenta la formación de cada categoría y sus responsabilidades.
Y no es en absoluto inconcebible pedir que no se nos recorte y no se suban más los impuestos, el problema es (y aquí coincidimos todos) en que se hace una gestión deficiente de los recursos económicos desde los gobiernos. Te recuerdo que España tiene una de las presiones fiscales más altas de Europa. El estado del bienestar no es caro, nos lo podemos permitir de sobras. El problema es la corrupción y el despilfarro. No concibo que se gaste ni un céntimo público en fórmula 1 mientras quitan profesores.
Y la figura del empresario malvado lleva más de un siglo en España, no te creas que a finales del siglo XIX los trabajadores que iban a las fábricas a trabajar 12h por un salario irrisorio (del cual el 60% era para comer), le tenían mucho aprecio al empresario. Claro que eran otros tiempos. Pero quizás lo entenderías si en tu empresa te echan porque "la cosa está mal", "no hay dinero" o "tenemos que reducir gasto" y el jefe sigue volando en bussiness.

El tejido empresarial español está compuesto por pymes. En esta crisis, para una empresa pequeña, ha resultado más barato echar la persiana al negocio que pagar los costes de despido de algunos de sus trabajadores para adecuarse a la demanda, sobre todo viniendo de un rally en de la construcción que ha facilitado al empresario medio ganar el dinero suficiente para poder optar por el cierre. Los créditos concedidos a estos pequeños empresarios y el boom inmobiliario han hecho posible que de 2002 a 2007 negocios de nueva creación enfocados en este sector, hagan conseguido amortizar y rentabilizar su inversión en tiempo record de escasos 5 años.

El cierre masivo de estas empresas que han sabido aprovechar la oportunidad, ha dejado en la ruina a muchos de sus empleados que contagiados por la barra libre del crédito, se han endeudado muy por encima de sus posibilidades.

El dinero sigue estando en manos de quien supo administralo, pero la desconfianza , el miedo , las condiciones de contratación y el grifo del crédito cerrado, hacen que nadie tenga los suficientes arrestos para intentar aventurarse a volver a intentarlo.

Publicar un comentario