03 marzo 2012

La cultura del disturbio del siglo XXI en Europa

Nuevos disturbios en Barcelona (España)
El pasado 1 de marzo tuvo lugar en Barcelona una importante manifestación en contra de los rectores en la enseñanza y, especialmente, en las universidades. Como bien cabía esperar, esa protesta aparentemente pacífica desembocó en importantes incidentes. Para ser exactos, los daños ocasionados en el mobiliario público y privado asciende a 18.000€.

Parece ser que es el pan de cada día de los barceloneses cuando hay manifestaciones. Las consecuencias de éstas siempre son agentes de la autoridad heridos, como también escaparates de tiendas y entidades financieras rotos, entre otros incidentes. 

No obstante, esta “cultura del disturbio” no es nueva en BCN, lo que sí podemos afirmar es que se repite ahora con más frecuencia, lo que supone un grave peligro para nuestra sociedad. Los antecedentes de este hábito de tirar piedras a los cuerpos de policía o quemar containers los encontramos en las celebraciones de los títulos del FC Barcelona.

Asimismo, la actual crisis económica ha propiciado aún más la crudeza de éstos actos violentos y la frecuencia con que se repiten a lo largo del año. Pero esto no sólo ocurre en España (Barcelona, Madrid y Valencia), sino que también podemos tener el ejemplo de los disturbios de Grecia o los “London riots” de hace pocos meses.

El denominador común de los citados disturbios es la protesta contra los recortes del gobierno, excusa suficiente para que un grupo reducido y organizado de violentos se meta entre la manifestación “pacífica” y empiece a organizar el caos.

Lo que nadie se pregunta y yo evidentemente sí que lo hago es: ¿Por qué se repiten estos incidentes? ¿Sólo se busca solucionar el disturbio de ese día pero no se evita los disturbios de las siguientes manifestaciones? ¿Son las leyes muy suaves para quien destroza el mobiliario urbano y incita al caos social?

En cuanto a la primera pregunta, la respuesta es muy simple. Si se repiten esos incidentes es porque hay un reducido ejército de personas que ni estudian ni trabajan, porque manifestaciones hay en diferentes franjas horarias, lo que explica que los sujetos de estos incidentes sean los mismos manifestación tras manifestación, ya que tienen disponibilidad horaria para destruir la ciudad.

No entraré mucho en comentar el perfil de estos vándalos, pero en general suelen ser varones de entre 16-25 años, con disponibilidad horaria por la inexistencia de un horario en sus vidas de trabajo o estudio. En cualquier caso, seguramente la familia de estos personajes no sabe nada de lo que hace su pariente en la calle, o bien sí lo saben, caso más grave porque indica la existencia de un hogar desestructurado y la imposibilidad de solucionar el problema. 


En cuanto a las dos preguntas restantes que van muy ligadas entre sí, encontrar una respuesta sólida es bastante más complicado. Formas de disolver manifestaciones pacíficas que tienen pequeños núcleos violentos es bastante difícil, pues das palos a diestro y siniestro a inocentes y a escoria.

Cabe destacar que a lo largo de un día se solucionan las manifestaciones violentas con el equipo de antidisturbios de la policía, pero no se busca la forma para evitar que se produzcan actos vandálicos en próximas manifestaciones porque no se busca la raíz del problema. Esta forma de solucionar los problemas la podríamos clasificar dentro de la cultura del “parcheo”; es decir, se van poniendo parches a medida que surgen los problemas, pero en ningún momento se busca la forma de evitarlos en un futuro. No obstante, yo propondré a continuación una serie de soluciones.


La sociedad es el mejor agente del orden y del desorden
Cuando una manifestación se hace bajo unos principios bien razonados y coherentes siempre se debe de hacer de forma pacífica y de forma que no colisione con la libertad del resto de personas que no se manifiestan. Esto es una crítica a las manifestaciones que cortan el tráfico de autovías, autopistas o calles céntricas de ciudades.

Obviamente, si hemos dicho que es una manifestación pacífica, los sindicatos o plataformas que la organizan no deben permitir que se acaben quemando containers, o tirando piedras y insultando a los “agentes del orden".


Asimismo, los sindicatos o plataformas no deben permitir que ocurran incidentes, puesto que si ocurren, ellos también deben de ser responsables de los actos de un grupo reducido de “animales” que se cuelan en su manifestación para incitar al desorden.

Siglos atrás, España y un montón de países más no tenían policía como se conoce ahora la Guardia Civil o la Policía Nacional. En consecuencia, en aquellos tiempos la población asumía las funciones de los “cuerpos del orden” para instaurar este último.

Dicho esto, los manifestantes en la actualidad se limpian las manos de los disturbios por el hecho que saben que detrás de ellos hay una policía que devolverá el orden a la ciudad. Pero reflexionad un poco qué pasaría si no existiese un cuerpo policial.

La sociedad del siglo XXI es un ente con una gran dualidad, pues puede mantener perfectamente el orden, pero también puede provocar un fuerte caos. En síntesis, hemos de hacer pedagogía social de que el mejor “agente del orden” es la sociedad, y nunca esa virtud la puede poseer un cuerpo policial.


Por consiguiente, ante actos vandálicos la sociedad ha responder tajantemente a parar a esos vándalos, y romper así con una mayoritaria cultura social pasota e individualista que piensa que esos actos son muy ajenos y, por eso, no le repercuten negativamente.

Por otro lado, cabe endurecer la ley del menor, como también endurecer las sanciones para aquellas personas que son reincidentes. Del mismo modo, se han de endurecer cada vez más las sanciones a medida que se vayan quedando sin efectos positivos. Multas económicas u horas de servicios a la comunidad podrían ser una buena medicina.



En resumidas cuentas, podemos decir que la solución a estos actos vandálicos la tiene la sociedad (aunque no lo sepa), pero también una solución la puede ejercer el sector público endureciendo las sanciones administrativas u obligando a aquellos individuos que provocan un caos social a hacer servicios comunitarios en proporción al daño causado.


Reflexiones finales
Espero que tras haber leído este artículo miréis con otros ojos los telenoticias o periódicos cuando éstos se limitan a dar la cifra de heridos, como también se limitan a ilustrar imágenes de quema de containers y coches, o manifestantes tirando piedras a policías.



A veces nos dan la información tan masticada los medios de comunicación que nos la tragamos muy rápidamente sin pensar, ni siquiera un instante, de porqué verdaderamente surgen estos incidentes o de qué manera sería mejor evitarlos.

Para finalizar, veo conveniente servirme de unas frases que dijo Napoleón Bonaparte:

“La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.”

“Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.”


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5 comentarios:

siento decirte que aquí se te ha visto claramente una postura conservadora y de derechas dejando atrás la objetividad. Creo que exageras que la mayoría de imágenes son de containers quemados! y tu pones literalmente "un grave peligro para nuestra sociedad"!! además todas las manifesataciones no han acabado con disturbios eso es mentira! A veces parece que te preocupes por el dinero del mobiliario que dices que son 18.000 que si te pones a pensar la cantidad de fraude, de altos sueldos es una birria impresionante... quemar un container o una familia timada por un banco que le desahucian y se queda en la calle?
además no citas por ningún lado la contestación exagerada muchas veces de la policía repartiendo sin complejos!
Solo te ha faltado decir como en interconomía que son radicales independentistas de Euskadi y Catalunya!

Por fortuna aún quedan muchos Rubenes en éste país. Personas que construyen. Jóvenes que disfrutan de su juventud y dejan disfrutar, que no se quedan en la opciones básicas, que buscan otras hasta que encuentran las suyas...
Gracias, me haces sentir mucho mejor...

Primero de todo, muchas gracias Carlos & Anabel por comentar.

En primer lugar Carlos, creer que la objetividad existe es un hecho erróneo. Bien sabes que si no hay manifestación, no hay disturbios. Y sí, claro que me preocupo por los bienes públicos de mi país porque son de todos! En cualquier caso Carlos, no comprendo por qué me comparas los disturbios con fraudes fiscales o malas prácticas bancarias, pues es comparar peras con manzanas, no es cierto?

Por último agradecer tus halagos Anabel. Encontrar gente honrada como tú es bastante complicado en medio de una sociedad algo enferma como la nuestra. Muchas gracias Anabel!

La violencia en una sociedad no la podrás impedir nunca señor Ruben! La violencia es algo innato, todo el mundo es violento uno con un grado mas o menos. La cuestión es que los de derecha no sois tan pacíficos como lo deberíais ser, quizás no sois violentos en el sentido de hacer daño materialmente pero si psicológico y moral. Con esto no quiero decir que sea de izquierdas...pero veo que muchas de las reflexiones que haces son bastante de SUPER MAN de la sociedad. De todos modos, cada uno piensa como quiere y se expresa como quiere, estamos en un país democrático aunque últimamente no tanto, quizás mas bien estemos dando un pasito hacia atrás.

Hola Anónimo!

Me ha gustado tu comentario jajajaja! Sobre todo cuando dices "muchas de las reflexiones que haces son bastante de SUPER MAN de la sociedad". Sí que es cierto que busco lo mejor para mi país, llámame patriota, predicador, etc, pero una de mis obsesiones es luchar por el bien de mi país.

Por suerte me ha dado está ilusión con la política y no con la religión, ya que no estaría muy cuerdo sino.

Me catalogas de "derechas" por amar el sentido estricto del orden quizás. Yo creo que está desfasado eso de dividir la ideología de las personas en izquierda, centro y derecha. Yo me considero transversal. Mis ideas políticas están bastante bien representadas con partidos como UPyD y Ciutadans, y precisamente no son partidos de centro-derecha.

Me despido de ti dándote de nuevo las gracias por comentar y deseando que seas un lector diario de mi blog. Creo que me lo curro bastante y el resultado es notable, no es cierto?

Un abrazo!

P.D.: Identifícate al menos con un nombre ficticio, pues varias personas me comentan en anónimo y no puedo saber si es la misma. Gracias.

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