04 febrero 2012

Explicación sencilla de la reforma financiera española

Esta semana se ha llevado a cabo una de las principales reformas del Partido Popular: la reforma financiera. Luis de Guindos, ex-jefe de Lehman Brothers en España y Portugal, ha sido el precursor de dicha reforma como actual Ministro de Economía y Competitividad.

Por consiguiente, no cabe duda que De Guindos es una persona experimentada en los mercados, cosa que los anteriores ministros de Economía carecían de dicha experiencia, y él conoce, en primera persona y perfectamente los impactos que tendrán sus medidas. La opinión pública habla de él como un tipo serio, trabajador y responsable; 3 características básicas que ha de tener un buen ministro.

El objetivo de la reforma es sencilla, se pretende que todos los cambios en el sector bancario haga recuperar la credibilidad que tenía de los mercados antes de la crisis; es decir, que puedan volver a vender deuda entre inversores institucionales, lo que les permitirá reabrir el grifo del crédito a las familias y pymes.


El problema: los activos inmobiliarios
La banca española está contaminada por unos 175.000 millones de euros que prestó a los promotores de viviendas en la época de la burbuja. Los bancos españoles han ido guardando una parte de sus beneficios en previsión de que nunca recuperen una parte de esos créditos, de manera que no tengan que asumir de golpe las eventuales pérdidas en al cuenta de resultados.

Esencialmente, esto es lo que se conoce en lenguaje contable como "provisionar" un riesgo. Desde 2008, el sector ha ido guardando unos 66.000 millones de euros para cubrir las pérdidas potenciales de los préstamos que concedieron para comprar suelo o a construir casas durante la burbuja inmobiliaria.

Por lo tanto, de esos 175.000 millones de euros de dudosa devolución, en caso que las entidades fina ncieras no recuperasen nada tendrían que asumir una pérdida de 109.000 millones (175.000 - 66.000) no contra beneficios no distribuidos como se hacen ahora sino contra fondos propios, lo que dañaría seriamente la solvencia de las entidades.


La medida: provisionar 25.000 millones más contra resultados
De Guindos se propone que las entidades cubran mejor todos los riesgos en el sector del ladrillo y les solicita que aparten otros 25.000 millones de euros de sus beneficios para cubrir los créditos problemáticos.

Con la cantidad esmentada, la hucha para evitar males mayores aumentaría hasta los 91.000 millones (66.000 + 25.000).


Y si el crédito sano también se vuelve problemático?
En previsión de que una parte del crédito sano destinado al ladrillo se convierta en problemático en un futuro cercano, De Guindos exige al sector financiero que provisiones otros 10.000 millones adicionales.

Así pues, si hacemos el recuento ya tendríamos una hucha para tapar ese gran agujero negro en los balances del sector financiero español de 101.000 millones de euros (91.000+10.000).


Y no se acaba aquí: 15.000 millones más como colchón de capital
Además el ministro exige a libre elección que las entidades recapten 15.000 millones más ampliando capital o empleando beneficios de años anteriores.

En total, el dinero para cubrir el crédito contaminado del ladrido se situaría alrededor de los 116.000 millones (101.000 + 15.000) para tapar un posible agujero en los balances de las entidades de 175.000 millones en caso de que ese importe en su totalidad no se cobrase (poco probable hasta ahora).

Así pues tenemos 116.000 millones vs pérdidas máximas de 175.000 millones.


Se ha utilizado dinero del erario público para sanear los balances bancarios?
Esta es una pregunta que esta muy de moda a pie de calle ya que el contribuyente español tiene miedo de pagar la mala gestión del sector financiero mediante impuestos.

La respuesta es clara y contundente: ¡No!


Volverán las entidades a abrir el grifo del crédito a la economía real? 
Este es uno de los objetivos de esta reforma. Provisionar más significa preservar la solvencia, lo que teóricamente debe traducirse en un aumento de la confianza en el sector financiero español. En este escenario, la banca podría volver a salir a los mercados mayoristas a conseguir liquidez, que podrían trasladar a familias y pymes.


Por qué se intuyen fusiones tras la reforma?
La reforma premia las fusiones entre entidades financieras, puesto que los nuevos requisitos deben cumplirse en 2012, salvo en procesos de fusión que se presenten antes de finales de mayo. A estas entidades se les permitirá realizar cargos contra reservas y realizar el saneamiento en dos años, lo que dará como resultado entidades más eficientes derivadas de las sinergias.


La banca española cuenta con más suerte que la alemana
Cuando digo que la banca española ha tenido más suerte que la alemana es porque esta última contiene en sus balances derivados de las hipotecas subprime; es decir, tienen activos intangibles de muy dudosa insolvencia y de difícil valoración, que en caso de que sean tóxicos el 100% nunca se podrán recuperar.

El sistema financiero español fue más inteligente y decidió rendir su capital en el sector inmobiliario; es decir, en activos tangibles. Al menos hemos invertido en cosas que existen: suelos, viviendas construidas de difícil venta,etc. Así pues, en caso que una promotora inmobiliaria entren en una quiebra inevitable, el banco se queda con el suelo o con las viviendas, pudiendo recuperar de esta forma la deuda que había contraída la promotora.  

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